EXCLUSIVO: ASÍ SE ARMÓ EL GUIÓN Y LAS ACCIONES PARA LA PERSECUSIÓN CONTRA RAFAEL CORREA

A través de una serie de correos electrónicos dirigidos al presidente Lenín Moreno por su amigo personal, el chileno Juan de Dios Parra, ex director de la Asociación Latinoamericana de los Derechos Humanos (ALDHU) orienta y da recomendaciones muy concretas para ejecutar la persecución política y judicial contra el ex presidente Rafael Correa y otros exfuncionarios de su gobierno.

La persecución incluye el frente externo, como quedará demostrado más adelante, tiene como objetivo evitar que Correa puede presentarse a elecciones y deja en evidencia el pavor que tiene el circulo presidencial de que el expresidente participe electoralmente con opciones de triunfar.

En 2009, Parra fue acusado de tener vínculos con guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El ex fiscal Washington Pesántez lo señaló por haber cometido abusos, amparado en la inmunidad diplomática que le daba su cargo, entre ellos, la entrega de carnés a refugiados colombianos en Ecuador a algunos de los cuales se los acusó posteriormente de ser integrantes del grupo insurgente.

El constante intercambio de comunicaciones entre Parra y Lenín Moreno, quienes tienen como amigo común al “flaco querido, Gustavo Larrea (al que Parra llama “Gus”) deja en evidencia la camaradería que hay entre ambos, pero también es permite conocer, de forma casi documental, la forma cómo se fue preparando la persecución contra Rafael Correa.

Entre el 1 y el 3 de octubre de 2017, Parra remite a Lenín Moreno varios mails –uno de ellos con el asunto BRG-, en el cual señala que se reunió con sus representantes los cuales tendrían información de relevancia (no especifica para qué) y se ofrece él mismo ir a buscar evidencias y llevárselas al presidente para que las evalúe.

Forzar investigación

BRG es Berkeley Research Group, empresa domiciliada en Miami en octubre de 2018 cerró un trato con el gobierno para supuestamente buscar y entregar “indicios” de hechos de corrupción que permitan el enjuiciamiento de Rafael Correa, Jorge Glas y otros funcionarios, así como “probar” irregularidades entre el poder judicial y la Policía Nacional.

El tema BRG es constante en las comunicaciones entre Parra y Lenín Moreno. El 11 de noviembre, Parra dirige un mail a despacho presidencial pidiendo confirmar si a una reunión con Lenín Moreno, a la que él había sido convocado, incluía la presencia de dos investigadores de BRG, lo que confirmaría que el chileno sí viajó a Estados Unidos, como lo había mencionado en correos anteriores.

En agosto de 2018, el exdirector de la ALDHU insiste a Lenín en por qué no se debe descuidar “el carácter estratégico de la persecución judicial internacional de RCD (Rafael Correa Delgado). Y remarca en la frase de Correa: “es cuestión de tiempo”.

Parra hace un extenso análisis en el que menciona que la memoria del pueblo es débil y corta, y su conducta “iconoclasta”; además expresa que Rafael Correa aún conserva un caudal político “importante y sólido”, lo que evidencia la urgencia de avanzar con el uso de la vía judicial, nacional e internacional para bloquearlo de manera permanente.

Y va más allá: subraya en que “es preciso abrir la investigación sobre graves violaciones a los DDHH que contextualicen el marco en el cual se cometieron “delitos contra la humanidad” para poder denunciarlo en la Corte Penal Internacional, unas condenas inamnistiables” (que no son sujetas a una amnistía).

Una revelación que se observa en estos mails es que el caso Balda no se trata de una acción judicial seria en contra de Correa, y que, además, puede ser susceptible de amnistía.

Otra constante en los correos de Parra es su amargura porque, a pesar de insistir, ni Lenín Moreno, ni su secretaria jurídica, Johanna Pesántez, ni el canciller José Valencia dan respuesta efectiva a sus insistentes pedidos de que le devuelvan su ALDHU.

 

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