A partir del miércoles 1 de abril de 2026, los colombianos deberán pagar más por el combustible. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) confirmó un incremento promedio de 375 pesos en el precio de la gasolina en las principales ciudades del país, mientras que el diésel (ACPM) aumentará en 81 pesos por galón.
La medida impacta directamente el costo de vida de millones de ciudadanos, especialmente de quienes dependen del transporte particular y del transporte de carga, en un contexto donde los combustibles siguen siendo un factor clave en la economía nacional.
Así quedan los precios de la gasolina en las principales ciudades
Con el ajuste anunciado, Bogotá se ubica como una de las ciudades con mayor precio por galón de gasolina, alcanzando los 15.891 pesos, seguida por Cali con 15.900 y Villavicencio con 15.991 pesos.
En Medellín, el precio será de 15.811 pesos por galón, mientras que en ciudades como Barranquilla y Cartagena los valores serán de 15.524 y 15.481 pesos, respectivamente.
Por su parte, Pasto y Cúcuta continúan registrando los precios más bajos del país, con valores de 13.487 y 13.865 pesos por galón de gasolina.
En promedio, el precio del galón de gasolina en las principales ciudades se ubicará en 15.449 pesos, mientras que el ACPM alcanzará un promedio de 11.082 pesos.
Incremento frente a los precios anteriores
El aumento anunciado representa un ajuste significativo frente a los valores vigentes hasta el 31 de marzo.
Por ejemplo, en Bogotá el precio de la gasolina pasa de 15.491 a 15.891 pesos, mientras que en Medellín sube de 15.411 a 15.811 pesos. En Cali, el incremento lleva el precio de 15.500 a 15.900 pesos por galón.
Aunque el aumento puede parecer moderado en términos unitarios, su impacto acumulado en el gasto mensual de los hogares y en los costos operativos de empresas y transportadores es considerable.
La explicación oficial del aumento
La Comisión de Regulación de Energía y Gas explicó que el ajuste se realiza en el marco de la normativa vigente sobre la fijación de precios de los combustibles.
Según la entidad, el incremento responde a lo establecido en la Resolución Creg 104 001 de 2022, así como a las funciones delegadas por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y el Ministerio de Minas y Energía mediante la Resolución 40193 de 2021.
Además, la Creg indicó que el objetivo del comunicado es ofrecer a los ciudadanos una orientación clara sobre la política de precios de la gasolina motor corriente y el ACPM.
Impacto en los ciudadanos y sectores productivos
El alza en los combustibles tiene efectos directos en la economía cotidiana. Para los conductores particulares, significa un mayor gasto mensual en movilidad, mientras que para el sector transporte representa un incremento en los costos operativos.
Esto, a su vez, puede trasladarse a otros sectores de la economía, dado que el transporte es un componente esencial en la cadena de distribución de bienes y servicios.
El impacto es especialmente sensible en ciudades donde el transporte terrestre es clave para el abastecimiento y la actividad económica.
Un ajuste que contrasta con anuncios recientes
El incremento se da apenas un mes después de que el Ministerio de Minas anunciara una reducción de 500 pesos en el precio de la gasolina en febrero, lo que genera un contraste en la política reciente de combustibles.
Este tipo de variaciones evidencia la dinámica del mercado y de la política energética, donde los precios pueden fluctuar en función de distintos factores regulatorios y económicos.
Lo que deben tener en cuenta los usuarios
Con la entrada en vigencia del nuevo ajuste, los conductores deberán prepararse para un mayor gasto en combustible a partir de abril.
El comportamiento del precio de la gasolina seguirá siendo un indicador clave para la economía colombiana, no solo por su impacto en el bolsillo de los ciudadanos, sino también por su influencia en la inflación y en los costos de producción.
Presión sobre el costo de vida
El aumento en el precio de la gasolina y el diésel vuelve a poner presión sobre el costo de vida en Colombia.
Aunque el ajuste responde a criterios regulatorios, sus efectos se sentirán en el día a día de los ciudadanos y en la dinámica de sectores estratégicos.
En un contexto económico desafiante, el comportamiento de los combustibles seguirá siendo un tema central para hogares, empresas y autoridades.


